¿Cómo lograr una agricultura sostenible?

Agricultura ecológica, orgánica, biológica, sostenible… 

Lo hemos escuchado y visto de todas las formas y colores. Pero, ¿en qué consiste realmente una agricultura practicada de forma sostenible? 

Ésta pregunta no es fácil de responder. Y para tratar de hacerlo, debemos entender primero de dónde venimos.

Dame un breve paseo por la historia

La caza de animales y la recolección de plantas estuvieron siempre presentes en el día a día de nuestros antepasados homínidos. Eran nómadas, cazaban y recolectaban frutos y plantas salvajes sin asentarse en un terreno concreto. 

No se daría, hasta hace alrededor de 10 000 años, la revolución agrícola llevada a cabo por el homo sapiens. Éstos comenzaron a asentarse en lugares fijos, dedicando su día a día al cultivo de unas pocas especies de plantas y domesticando especies salvajes de animales y vegetales. Se considera la primera gran transformación de nuestra especie; nos hizo pasar de nómadas a sedentarios, y convirtió nuestra economía recolectora en la economía productora que todavía hoy tenemos. 

Y es que, como argumenta Y.N. Harari en su exitoso libro “Sapiens”, el 90% de las calorías que alimentan hoy a nuestra población provienen de unas pocas plantas domesticadas durante la revolución de nuestros antepasados (trigo, arroz, maíz y patata). 

La revolución agrícola se tradujo en una mayor disponibilidad de alimento para las poblaciones. Esta mayor productividad resultó en un efecto incremental de la población. Con los avances tecnológicos e industriales, a lo largo de la historia, nuestra especie ha sido capaz de producir más y en más territorios. Traduciéndose, de nuevo, en un incremento exponencial de la población. 

Pero, ¿es este ciclo sostenible?

ilustración de antepasados hominidos recolectando frutos silvestres

Ilustración de antepasados homínidos recolectando frutos silvestres

Suficiente historia por hoy, llévame de vuelta al presente

La sostenibilidad de la agricultura puede ser discutida desde enfoques muy diferentes: 

Si la agricultura no es capaz de garantizar acceso a alimentación, a toda la población mundial (concepto conocido como “seguridad alimentaria”), ¿es sostenible? 

Si la agricultura no genera un retorno económico para sus productores, suficiente como para poder vivir de ello, ¿es sostenible? 

Si la agricultura no es capaz de generar una dieta rica y equilibrada en nutrientes y en vitaminas, ¿es sostenible?

Si para lograr alimentar a toda la población debemos pasar por la degradación de nuestro entorno ambiental, ¿es sostenible?

En este artículo trataremos de acercarnos al concepto de agricultura sostenible desde los enfoques social, económico y ambiental con el fin de intentar ofrecer respuestas a una pregunta que todavía hoy se debate.

CUÁL ES EL ESCENARIO ACTUAL

La población actual crece a ritmo de “Rayo McQueen”. Se estima que, en 2050, la población habrá alcanzado cerca de los 10 billones de habitantes (10 000 millones). Alrededor de 2 billones más de los que hay actualmente. 

Uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la humanidad es el de alimentar una población creciente. Si todavía hoy no somos capaces de alimentar la nuestra, en la que 1 de cada 9 personas sufren de hambre en el mundo (datos en aumento), ¿cómo seremos capaces de alimentar a 1000 millones de personas más en 2030? 

Este incremento en la tasa mundial de hambre está estrechamente vinculado con la crisis climática que atravesamos actualmente; el sector agrícola (especialmente en países en vías de desarrollo) es muy dependiente de las condiciones meteorológicas. La producción agrícola se ha visto negativamente afectada debido a los efectos del cambio climático: incremento de la temperatura media, incremento de inundaciones, incremento de plagas y sequías, menor precipitación, degradación de los suelos de cultivo…etc

Según datos de las Naciones Unidas, actualmente perdemos 23 hectáreas de tierra cultivable por minuto debido a la sequía y la desertificación (estimado en 30 a 35 veces por encima de la tasa histórica).  

Nos enfrentamos, por lo tanto, a 2 problemas fundamentales: 

  1. Nuestro actual sistema no es capaz de alimentar una población creciente.
  2. Cada vez produciremos menos debido a los efectos del cambio climático.

Y es que, la agricultura, la silvicultura y otros usos del suelo son responsables de un cuarto de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. Estas, además, alcanzan hasta un 37% del total si le añadimos las emisiones producidas a lo largo de todas las cadenas de suministro. 

Los datos son claros: la agricultura agrava el cambio climático y el cambio climático agrava la producción agrícola.

imagen de un actor mostrando temor

¿CÓMO PRACTICAMOS AGRICULTURA ACTUALMENTE?

Mucho pan para hoy, hambre para mañana

Uno de los sistemas productivos más extendidos es la agricultura intensiva. Este sistema se especializa en la producción de uno o dos cultivos, intensificando los recursos industriales con el fin de sacar la mayor cantidad de alimento por superficie cultivada. 

Este tipo de agricultura se ha visto impulsado por la demanda exponencial de las últimas décadas (crecimiento poblacional) y es una de las prácticas con mayor garantía de producción a corto plazo. 

Sin embargo, la agricultura intensiva tiene graves consecuencias para el medio ambiente y, como decíamos, es una de las principales causas del cambio climático; pan para hoy y hambre para mañana. 

Agricultura intensiva industrial basada en el monocultivo

Agricultura intensiva industrial basada en el monocultivo

Pan para hoy, y pan para mañana. Pero, ¿pan para todos?

El modelo alternativo a la agricultura intensiva es la agricultura extensiva. Este sistema trata de garantizar resultados más a largo plazo mediante un uso y gestión más moderadas de suelos, medios y herramientas disponibles. Esto, sin embargo, resulta en una menor capacidad productiva por superficie cultivada. 

La agricultura extensiva, además, puede certificarse como ecológica, biológica u orgánica, siempre que se cumplan una serie de requisitos muy exigentes como:

  • La eliminación de químicos.
  • La eliminación de alimentos modificados genéticamente. 
  • La puesta en marcha de prácticas de labranza respetuosas con el suelo.
  • La rotación de cultivos y diversificación de especies.
  • El cultivo de especies locales… 

En la Unión Europea (UE), la agricultura ecológica se regula bajo el REGLAMENTO (CE) NO 834/2007 DEL CONSEJO sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos. Todos los productos que cumplan con los requisitos del reglamento, dentro la UE, podrán portar el sello oficial de agricultura ecológica.

Logo oficial de la UE acreditativo de agricultura ecológica

Logo oficial de la UE acreditativo de agricultura ecológica

La agricultura extensiva genera, indudablemente, un menor impacto ambiental, y garantiza una mayor sostenibilidad de los suelos y de los cultivos. Sin embargo, los rendimientos también pueden ser menores. Si necesitáramos alimentar hoy una población de 7 billones apoyándonos exclusivamente en la agricultura extensiva, esta podría no dar abasto. 

¿Cuál es, entonces, la alternativa más sostenible?

Por el momento, parece que el mejor escenario se encuentra en el equilibrio. 

De igual forma que hoy en día convivimos con un “mix” energético, compuesto por energías renovables y energías fósiles que ayudan a cubrir lo que no logran cubrir las renovables (hasta la entrada de nuevos desarrollos tecnológicos), debemos convivir también con un “mix” agrícola parecido. Y esta mezcla será diferente según la región o el país en el que nos encontremos. 

En países desarrollados, especialmente, se debe hacer un esfuerzo por incrementar el % de agricultura ecológica dentro de su “mix” productivo nacional (tratando, incluso, de que algunos países desarrollados con poblaciones pequeñas alcancen el 100% de cultivo ecológico). Ya que, no solo se trata de lograr un equilibrio nacional, sino también un equilibrio de todos los sistemas productivos mundiales; la cooperación internacional es crucial. 

La inversión en I+D también se convierte en un aspecto fundamental. El desarrollo de nuevas técnicas y tecnologías que garanticen el acceso a alimento a toda la población mundial, la sostenibilidad ambiental, un precio final asequible para el cliente y un retorno económico viable para el productor son esenciales si queremos alcanzar la sostenibilidad del sector agrícola.

¿Cómo podríamos resumir la fórmula para alcanzar la sostenibilidad de la agricultura?

Agricultura sostenible = Mix agrícola + coop. internacional + inversión en I+D. 

Y tengamos en cuenta que la inversión en I+D favorecerá, cada vez más, un mix más ecológico. 

¿Y cómo podríamos definir, entonces, la agricultura sostenible?

Nuestra propuesta: Sistema agrícola productivo capaz de garantizar, en presente y futuro, el acceso a alimento de toda la población mundial, la estabilidad económica de productores y clientes finales, y un impacto positivo sobre el entorno ambiental y sobre los suelos de cultivo.  

actor haciendo cálculos mentales

QUÉ SE ESTÁ HACIENDO A NIVEL GLOBAL

Con el lanzamiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), las Naciones Unidas persiguen la sostenibilidad de nuestro sistema productivo a través de los siguientes ODS:

  • ODS nº2: Hambre cero.
  • ODS nº12: Producción y consumo responsable.
  • ODS nº15: Vida de ecosistemas terrestres.

Entre las diferentes metas propuestas a 2030, y sobre las que ya están trabajando diversas instituciones, naciones, empresas y colectivos, se encuentran:

  • Poner fin al hambre y asegurar el acceso a alimento de todas las personas.
  • Duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los productores.
  • Asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos. 
  • Luchar contra la desertificación rehabilitando la tierra y los suelos degradados.
  • Ayudar a los países en desarrollo a fortalecer su capacidad científica y tecnológica para avanzar hacia modalidades de consumo y producción más sostenibles.

Además, en los últimos años, naciones e instituciones trabajan para desarrollar nuevos sistemas y metodologías agrícolas que se adapten a nuestro contexto actual de crisis climática. De este trabajo nace el concepto de “climate-smart agriculture” (agricultura climática inteligente), ampliamente apoyado por la United Nations Food and Agriculture Organization (FAO).

¿En qué consiste la climate-smart agriculture (CSA)?

La CSA es un enfoque de gestión de la agricultura que tiene como objetivo la adaptación del sector al cambio climático, así como la reducción de su impacto sobre el mismo. 

Se fundamenta sobre la idea de lograr un incremento de productividad, mientras que, a su vez, se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero. 

Se trata de un método que parte de un estudio de las condiciones climáticas locales (históricas, presentes y sus proyecciones de futuro). De forma tal que las prácticas agrícolas puedan ser planificadas y adaptadas a un contexto climático local y específico con el fin de obtener el mayor rendimiento posible con las menores emisiones posibles

QUÉ ESTAMOS HACIENDO DESDE KCARROT

En KCARROT estamos plenamente comprometidos con el apoyo y la promoción de la agricultura sostenible. 

Dentro de nuestros objetivos empresariales hemos incluído el ODS nº15: vida de ecosistemas terrestres. Asimismo, incidimos también en aspectos clave del ODS nº2: hambre cero.

Este compromiso empresarial nos permite fijar indicadores de cumplimiento y desarrollar proyectos que nos ayudan a alcanzar el logro de nuestros objetivos.  

Desde el inicio de nuestra actividad hemos apostado fuerte por el incremento de las variedades ecológicas ofertadas dentro de nuestro mix. Contribuyendo así a incrementar la oferta ecológica en nuestro país. Día a día trabajamos para lograr un % mayor de productos ecológicos en nuestra gama. 

Además, nos preocupamos por incluir opciones 100% veganas con el fin de apoyar una producción y consumo más reducido de carne, siendo el sector ganadero otro de los grandes contribuyentes al cambio climático.  

¡Nuestro plato vegano de quinoa roja ecológica y tofu ecológico, es una de las opciones de alimentación más sostenibles dentro de nuestra oferta! Además, podrás encontrar otras opciones veganas como nuestros mix de garbanzos y lentejas. ¡Pruébalos, aunque no seas vegano, y contribuye a consumir de forma más responsable! 

Poco a poco aspiramos a seguir incrementando nuestra oferta vegana y ecológica. Así que, si no te quieres perder nuestras nuevas alternativas sostenibles, sigue pendiente de nuestro diario sostenible de KCARROT

Nos vemos por aquí 😉

¡Hasta pronto! 

 

🙂

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